Para quienes no estuvieron ahí no queda otra que escuchar lo que les tenemos que contar, la noche la abrió Starsailor, que gracias a su vocalista James Walsh, tuvieron una actuación mas que aceptable, aun cuando no pocos son los que defienden la postura de que esta banda es un invento de la prensa británica, sin lugar a dudas el tema “Four To The Floor”, el mas conocido y coreado, fue la bandera que les permitió cerrar un buen show, pero seria injusto no mencionar lo que, por lo menos para mi, fue uno de los mejores momentos de todo el festival, una versión de Starsailor para “Suspicious Minds”, tema que inmortalizara Elvis Presley y que logro ponernos, y no a pocos, los pelos de punta.
Luego fue el turno de Travis, chicos simpáticos y con mucho oficio que se encargaron de animar el ambiente, que sin ser malo no se había logrado encender hasta ese momento, temas conocidos y coreados por la mayoría, recuerdo del vocalista Fran Healy sobre su anécdota a la llegada del aeropuerto de Santiago, imborrable en la mente ver al guitarrista Andy Dunlop lanzarse al publico en medio del tema "All I Wanna Do Is Rock", no sin las respectivas dificultades para retornar al escenario claro, apoyados por un publico que tenia muchas ganas de verlos, como un grupo de amigos que se reencuentran, de la música sonó casi todo lo que debía estar, un coro multitudinario en temas como “Why Does It Rain On Me” “Sing”, “Closer” y una versión acústica de“Flowers in the Window” que, con el resto de la banda abrazada detrás de Healy, terminaron de confirmar que eso era una cuestión de amigos, preguntaron si los iríamos a ver si venían nuevamente, la respuesta fue rotunda, esperemos que ellos no lo olviden.

Por ultimo, pero ciertamente no menos importante, la fuerza y potencia de The Killer, que pese a mi escepticismo no defraudo, con Brandon Flowers, un vocalista que hace dirigir la atención para si con canciones como “When You Were Young”, “Read My Mind" y “Mr. Brightside”, mas la puesta en escena, hicieron que la banda norteamericana se llevaran los elogios de todos.